Secretos
Caballo palomino - MI CABALLO AMIGA
Metáfora
El caballo lunar
Yo estaba montando un caballo de color café con manchas blancas por una llanura inmensa,
esta llanura era verde y hermosa, yo estaba puesto una armadura gris totalmente
resplandeciente, el caballo cada vez iba más y más rápido, yo quería que vaya mucho más
rápido y él lo hacía pero no dejaba que su galopeo veloz me incomodara, recuerdo que un
momento el caballo salió al cielo con unas alas blancas inmensas, era increíble verlo volar, no
había ni una sola nube solo un inmenso cielo color azul, más tarde el caballo y yo estábamos
en el espacio, podía tocar las estrellas con mis manos e incluso poder oler su aroma dulce
estelar, al final descansamos en la luna y mi alarma sonó.
Aquel increíble corcel color avellana que me llevaba por esa basta llanura verde y hermosa de
mi interior, mi increíble alma brillaba tal cual una armadura de caballero, el corcel iba cada vez
más rápido por los caminos de mi mente sin incomodar a mi indomable ser, en un punto el
caballo decidió dejar de correr, desplego unas alas inmensas de color blanco y comenzó a volar
todavía más libre, me sentía totalmente uno con el ambiente al ver que mi libertad era igual al
cielo libre y azul, sin nada que ocultar. En un momento de serenidad todavía más especial el
corcel ascendió al espacio de mi mente fue el momento más impactante, podía tocar mis
anhelos, mi pasado, mi presente, incluso oler su dulce aroma y mi conciencia descanso, sonó
la alarma, volví a vivir.
Autor: Mateo Aviles Silva
Gloglo - The plateau
Metáfora
En el sombrío recuerdo subiendo cajas de leche que llevaba al café, beige pero no la subía
naturalmente, encima del ellas está una madera de boyacá que llevaba gris, esas si estaba
subiendo porque las otras estaban muy enclenques que si me soltaba me deslizaba a lo profundo
del hueco, además era un monstruo insoportable porque estaba lleno de lagunas y me estaba
sacudiendo. Llegué a la torre y me casé sin alma y cuerpo una iguana en mi trasparencia como
hielo se elevaba altiva.
Seguí volando, volando según las hojas de hierro las cuales me llevan sin pensar al borde.
Tomé el borde, llegué a kilómetros, millas más lejanas de mi me llevaba, donde tome la cuerda
de vender eso, ahí me vi reflejada en el agua y estaba anonadada con cosas blancas y arcadas
blancas.
No sé qué paso pero seguí a una época medieval donde solo estaba yo en un pasillo en
construcción lleno de arañas y yo estaba puesta una tela como los de la penumbra del libro.
Luego aparecí durmiendo en el palmar y sentía que alguien me ocultó de un culto tan fuerte,
tan fuerte que pensé que me hechizarían para romper, soñé al ver un escondite y eran velas
derretidas realmente. Salí del palmar, me encontré con mi jauría donde me decían que nadie se
adaptaba y me desperté.
Autor: Giovanna Gallegos
OnlyinyourState. - Wick
Sorpresa
Olores y recuerdos de colores
¡Desperté! Y no sé pero ¡donde estaba! No se veía nada todo color ¿gris? Pero y era ese su
verdadero color ¡noo! Solo era neblina abundante ¡Y qué se me ocurre hacer? Pues caminas y
no logro ¡pero intento e intento! Recordar el lugar pero no lo sé solo se siente frio que te
¡congelan en serio lo hace! Y mis zapatos pisan cochas pero de ¿Qué? De ¡agua!, meto la mano
en el bolsillo y encuentro una ¡pequeña linterna! Fue un triunfo pero intento alumbrar y al
prenderla! Me encuentro que ¡la neblina no lo era! Era humo! Pero este tenía un olor peculiar
¿pero y que era?
Recorrí y recorrí y mire una luz ¡pequeña! Pero luz donde se veía el humo y al llegar descubrí
¡era una casa! Pero de quién? De mi abuela? Pero y porque ese lugar! Porque ese olor! Pues
estaba preparando una comida! Pero para que se haga humo? ¡Pues si! Era en horno de leña
Me acerque a una ventana y ¡Como para no creérselo! Vi el resto de mi abuela! Si de mi abuela
se encontraba confundida ¿pero? Que hacía yo ahí! Salió! Me recibió con un gran abrazo me
invito a entrar! Pero su mandil! Con colores llenos de ¡vida, olor y recuerdos! Entre y con el
olor eran ¡pasteles! ¡El mismo olor! Que me trajo hacia aquí entre olvidos y risas el pastel ¡Se
quemo! Pero mi abuela dijo ¡Que más da igual era de chocolate! No se notara?
Pero y en mi cabeza seguirá ¡Que hago yo aquí! Que? ¡Si ella está muerta!
Desperté! Y recordé ¡Que solo fue un sueño con recuerdos de amor puro!
Autor: Camila Parra
Metáfora
El mar infinito
Mi sueño se basa en un cambio de aire en medio tanto estrés con la familia en un monstruo de hierro
flotando en el agua de 12 pisos, en un lugar caluroso y lejano de Europa, era blanco con filos azules,
con muchas ventanas redondas y cuadradas, en ese monstruo de hierro flotando en el agua estábamos
de vacaciones por 15 días recorriendo algún paraíso lejano, era todo el piso de madera y en las
habitaciones estaba alfombrado. Todas las noches se tenía la merienda en una habitación espaciosa y
de gran lujo con lámparas de cristal, mesas de madera bien tapizadas, suaves con servilletas de tela,
copas de cristal con agua, copa para vino, vaso para cola y una tasa para el café, las personas con
rasgos finos y delicados de vestido y bien elegantes y las otras personas con rasgos de masculinidad
con camisa. Nosotros íbamos casualmente porque no sabíamos que se tenía que llevar ese tipo de
ropa.
Una de las cenas mi padre con camiseta polo color verde agua con jean, mi hermana Estefanía con
una blusa roja y una falda y unos tacos y yo con camiseta polo negra con jean. Al finalizar la cena mi
padre dijo que estaba muy lleno y que vayamos a caminar alrededor del gran monstruo de hierro
flotante
Hubo un cambio brusco que aparecimos en la superficie más alto, estaba muy oscuro y sonaba muy
duro lo que el monstruo de hierro se movía. las barandas de protección eran blancas con azul, fuimos
a la punta del monstruo de hierro y no se veía nada, de repente empecé a caer hacia la magnitud del
gran oleaje con mi hermana gritábamos mucho, sentíamos mucho vértigo y cada vez que caíamos se
veía más lejos el mar y aparecimos cayendo en agua cristalina de bordes plomos y fondo azul.
Caímos en esa agua cristalina como si hubiéramos saltado cerca de ella con terno de baño. Era como
un lugar sereno en medio de la nada de madera y todo de vidrio, entramos a buscar una transmisión de
sonidos a distancia para poder llamarles a mis padres que estábamos bien pero nunca encontramos.
Autor: Luis Proaño
Metáfora
En el bosque de los 100 acres, la cascada de miel brillaba cual oro e iluminaba el sendero por el cual caminaba, yo era un hada que brindaba protección a todas las flores hermosas y cuidaba de madre naturaleza, de repente me vi volando sobre un unicornio multicolor, acompañada de seres fantásticos y mitológicos, unos me daban paz y tranquilidad, hacían más llevadero mi viaje, me protegían el ave fénix, pegaso, unas sirenas, duendes y otras hadas hermosas que emitían destellos de bondad y al mismo tiempo huía de otros, dragones y centauros, harpías y el temible can cerbero, parecía que me iban a dejar caer al precipicio. De repente, nuestro viaje llegó a su fin, me deslicé por la cola arcoíris del unicornio y llegué a mi árbol del bosque de los cien acres, mientras todos se alejaron sin dejar rastro, mis miedos desparecieron con ellos.
Autor: María Gracia Toasa
Diccionarios de Interpretación de los sueños - Euroresidentes
Metáfora
Todo se situó bajo un manto oscuro, recuero que estaba en un campo de recreación verde sola, era un espacio grande y oscuro que podría parecer tenebroso sin embargo esta sensación no invadía mi cuerpo, recuerdo caminar sola hasta que me encontré con aquella mujer progenitora de vida y empezamos a andar juntas, sin embargo ella se fue, sin previo aviso, y la ansiedad se apoderó de mi ser, quería correr, soltar un grito sin embargo de mi boca solo salían ahogos, no podía emanar sonido algunos. Mi mandíbula actúa a con vida propia, no tenía control sobre ella. Llegue a un oscuro lugar en donde sabía que mi madre estaba ahí, sin embargo todo actuaba en mi contra al punto de que la manija de la puerta no respondía a mi mano al tratar de abrirla. Aquel cuerpo del que hasta hace poco tenía control se volvió inútil, y no reaccionaba a mis órdenes. Cuando logre entrar a aquel lugar oscuro logre susurrar por ayuda, exclamar por ella sin embargo Parecía invisible para el resto, no podía comunicarme y mis palabras no llegaban a nadie. Aquel cuarto oscuro contaba con cortinas naranjas que cubrían sus oscuras paredes de las cuales lo me aferraba tratando de que le den estabilidad a mi cuerpo que ya no controlaba. Finalmente logto ser escuchada por mi progenitora y cómo mi protectora me encamina hacia la salida de aquella desesperación la cual era disminuida por el aire, el cual tenía el poder de sedar mi ser, eso me ayudo a inhalar tranquilidad y me ayudo a calmar la ansiedad esperando que nuevamente apreciera la Luz, hasta que me desconecte de aquel mundo caótico y volví a la realidad.
Autor: Brenda Ruiz
Imágenes de Unicornios - Aveles .D
Metáfora
En el bosque de los 100 acres, la cascada de miel brillaba cual oro e iluminaba el sendero por el cual caminaba, yo era un hada que brindaba protección a todas las flores hermosas y cuidaba de madre naturaleza, de repente me vi volando sobre un unicornio multicolor, acompañada de seres fantásticos y mitológicos, unos me daban paz y tranquilidad, hacían más llevadero mi viaje, me protegían el ave fénix, pegaso, unas sirenas, duendes y otras hadas hermosas que emitían destellos de bondad y al mismo tiempo huía de otros, dragones y centauros, harpías y el temible can cerbero, parecía que me iban a dejar caer al precipicio. De repente, nuestro viaje llegó a su fin, me deslicé por la cola arcoíris del unicornio y llegué a mi árbol del bosque de los cien acres, mientras todos se alejaron sin dejar rastro, mis miedos desparecieron con ellos.
Autor: María Gracia Toasa
Diccionarios de Interpretación de los sueños - Euroresidentes
Metáfora
Todo se situó bajo un manto oscuro, recuero que estaba en un campo de recreación verde sola, era un espacio grande y oscuro que podría parecer tenebroso sin embargo esta sensación no invadía mi cuerpo, recuerdo caminar sola hasta que me encontré con aquella mujer progenitora de vida y empezamos a andar juntas, sin embargo ella se fue, sin previo aviso, y la ansiedad se apoderó de mi ser, quería correr, soltar un grito sin embargo de mi boca solo salían ahogos, no podía emanar sonido algunos. Mi mandíbula actúa a con vida propia, no tenía control sobre ella. Llegue a un oscuro lugar en donde sabía que mi madre estaba ahí, sin embargo todo actuaba en mi contra al punto de que la manija de la puerta no respondía a mi mano al tratar de abrirla. Aquel cuerpo del que hasta hace poco tenía control se volvió inútil, y no reaccionaba a mis órdenes. Cuando logre entrar a aquel lugar oscuro logre susurrar por ayuda, exclamar por ella sin embargo Parecía invisible para el resto, no podía comunicarme y mis palabras no llegaban a nadie. Aquel cuarto oscuro contaba con cortinas naranjas que cubrían sus oscuras paredes de las cuales lo me aferraba tratando de que le den estabilidad a mi cuerpo que ya no controlaba. Finalmente logto ser escuchada por mi progenitora y cómo mi protectora me encamina hacia la salida de aquella desesperación la cual era disminuida por el aire, el cual tenía el poder de sedar mi ser, eso me ayudo a inhalar tranquilidad y me ayudo a calmar la ansiedad esperando que nuevamente apreciera la Luz, hasta que me desconecte de aquel mundo caótico y volví a la realidad.
Autor: Brenda Ruiz







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